Yo no moriría nunca por mis creencias porque puedo estar equivocado

- Bertrand Russell

Mostrando entradas con la etiqueta Falacias Lógicas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Falacias Lógicas. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de agosto de 2011

Falacias Lógicas. Parte III

Falacia de La Portería Móvil

Es una táctica de negación que consiste en imponerle al adversario un nivel de “prueba” que validaría sus argumentos, pero una vez que éste satisface el criterio, entonces los requisitos son movidos hacia otros niveles. Una vez que el balón va hacia gol, se mueve la portería.

Hace poco Bill O’Reilly, un conocido comentarista político de ultraderecha, comentó ante cámaras que una buena evidencia de la existencia de Dios son las mareas (y sí amigos, en los USA ser de ultraderecha casi siempre significa ser también un apologista religioso) porque las mareas van y vienen con una gran exactitud y sincronía, “never a miscommunication, you can't explain that” dijo Bill, por tanto “alguien” debe estarlas controlando.

Cuando cientos de voces se alzaron para explicar públicamente a Bill que las mareas son causadas por la influencia gravitacional de la Luna, entonces nuestro comentarista respondió: “bueno, pero quién puso la Luna ahí?”, "you can't explain that". 

No sé si alguien habrá hecho el intento de mandarle a decir a Bill que la hipótesis más aceptada es la del impacto que la tierra recibió en los albores del sistema solar, el cual le arrancó un buen pedazo y lo puso en órbita, enfriándose luego y convirtiéndose en satélite…. Pero supongo que de nuevo Bill habría movido la portería.


Alegato Especial o Razonamiento ad-hoc

Cuando una persona aplica estándares, reglas, principios y criterios a todo lo demás, pero excluye de esa aplicación sus propios argumentos sin proporcionar razones válidas para la exención, está recurriendo a un Alegato Especial.

Ejemplo:

En los países donde la corrupción es rampante, de vez en cuando algún alto funcionario es pillado robando fondos públicos en grandes cifras, y es capturado. Suele entonces suceder que, para evitar el sistema penitenciario, el procesado alega tener “problemas de salud” o estrés causado por su presente crisis, de modo que en lugar de ir a parar a las hacinadas y sórdidas celdas del sistema, recibe un trato especial, permitiéndosele una cómoda detención en un hospital o una celda especialmente acondicionada para él. ¿Debemos entonces creer que los harapientos delincuentes que son capturados a diario por robar 4 pesos no han sufrido estrés en el proceso? ¿no padecen alguna enfermedad? 

Todo mundo acepta que los delitos deben ser castigados de acuerdo a las leyes, y que la ley misma debe ser ciega y aplicarse a todos por igual. Entonces cuando un ministro corrupto es capturado y pide trato distinguido, está esgrimiendo la falacia lógica de Alegato Especial. En otras palabras dice “Solicito ser tratado con privilegios porque yo soy un ciudadano de superior clase.”


Argumento Non-Sequitur

La frase non-sequitur se traduce desde el latín al español como “no sigue” y se interpreta como “no se concluye” o “no tiene nada que ver con lo que estamos hablando”.

Esta falacia es cometida cuando en el argumento presentado se parte de unas premisas y se deduce una conclusión que no tiene nada que ver con aquellas.

Un buen ejemplo nos lo da el creacionista Ray Comfort con su argumento de que el hecho que las bananas caben bastante bien en la mano humana, demuestra que el dios de la biblia creó el universo, al hombre, y a su alimento (la banana) para que cupiera exactamente en su mano.

Quien conozca algo de botánica sabe que las bananas silvestres originalmente no se parecían mucho a las bananas comerciales actuales, ni en forma, ni en tamaño, ni en sabor. Quien haya crecido en el trópico (como este servidor) sabe que existe una gran variedad de bananas, desde los “guineos dátiles” del tamaño de un dedo meñique, hasta los “guineos majonchos” con forma y sabor tales que nadie que haya crecido arriba del paralelo 25 podría identificar como bananas. Quien sepa de historia comercial y económica sabe que lo que Ray Comfort tiene en su mano es producto de la selección artificial y cultivo intensivo por la United Fruit, United Brands, Chiquita, Del Monte, etc, como sucede con la mayoría de frutas comerciales. Quien tenga tres dedos de frente se acordará de los cocos, piñas, sandías, melones y cualquier otra fruta que haga pedazos el argumento de Comfort.

Por tanto sacar una conclusión mística y de trascendencia espiritual a partir de la forma de una fruta comprada en Walmart, es un completo non sequitur. (Bueno, tratándose de Comfort lo más probable es que esa banana haya sido adquirida en Dominick's)

Normalmente detrás de un argumento non sequitur existe la intención de dar por sentadas una serie de premisas que en realidad están en entredicho, pero se quiere ir alrededor de ellas para evitar la pesada carga de elaborarles sus propios argumentos.


Falacia de “No Verdadero Escocés” (No True Scotsman)

Esta falacia fue acuñada por Antony Flew en su libro Thinking About Thinking (1975) y su nombre (no true scotsman) alude al ejemplo con el cual fue originalmente ilustrada.

Si Mr. McGregor asevera que todos los escoceses son valientes, y tu le presentas un ejemplo concreto de un escocés que es indiscutiblemente cobarde, Mr. McGregor podría responder, “Bueno, entonces ese no es un verdadero escocés.”

Es una forma de razonamiento circular en la que se incluye la valentía como parte de la definición de escocés y no como una observación factual de correlación.

Sustituyamos “escocés” con cualquier otra nacionalidad, grupo étnico, religión, familia, hinchada deportiva, etc. y ya se puede encontrar ejemplos cotidianos de uso de esta falacia:

Abdul dice:          - “El Islam es una religión de paz y todos los musulmanes somos gente pacífica”

Juan responde:     - “ ¿Gente pacífica Osama Bin Laden, Al qaeda y los Taliban?”

Abdul de nuevo:   - “Oh, es que ellos no son verdaderos musulmanes”


Falacia Tautológica

En lógica formal una tautología es una expresión redundante, como decir que A es igual a A. En lógica argumentativa o retórica, decir por ejemplo:

“El exorcismo funciona porque expulsa del cuerpo a los demonios que lo poseen”

Es una tautología. La definición de exorcismo es precisamente la expulsión ritual de demonios en los cuerpos. La definición de un concepto no puede ser su justificación.
 
 
Argumento Ad Antiquitatem

Es aquella aseveración de que algo es bueno o correcto por el simple hecho de ser antiguo.

Ejemplo:
“Ya los chinos aplicaban Feng Shui hace 5,000 años. Entonces debe ser bueno.”

Si nos equivocamos hoy con toda la información que tenemos a la mano ¿no se iban a equivocar antes en una era precientífica?


Reductio Ad Hitlerum

A pesar del tono bromista que se advierte del nombre de esta falacia, que fue acuñada por el Profesor Leo Strauss en 1953, la misma aparece muy frecuentemente en debates de todo tipo. Basta que a tu idea, argumento, organización o afiliación se le encuentre el más vago punto en común con Adolf Hitler, su partido Nazi o el Tercer Reich y ya se te puede señalar culpabilidad por asociación.

Ejemplos hay para todos los gustos:
- “Los nazis usaban laboratorios para esto o lo otro, por tanto tu amor por la ciencia conduce al nazismo”

-“Hitler creía en una gran centralización del estado, por tanto las ideas estatistas también conducen al nazismo”.

- “Hitler era vegetariano, por tanto …” (ya pueden adivinar el resto).

Pocos personajes de la historia reciben condena moral de forma tan unánime (casi) como Adolfo Hitler. Tal vez sea por ello que Reductio Ad Hitlerum sea tan recurrente, es un cartucho barato.

Tan común es el Reductio Ad Hitlerum que dió paso a la formulación de la Ley de Godwin para las discusiones on line. Su autor, Mike Godwin la expresa de la siguiente manera: “A medida que una discusión on line se prolonga, la probabilidad de una comparación involucrando nazis o Hitler se aproxima a 1  (100%)”.

----------------
Hasta aquí con las falacias lógicas. He citado y discutido las que considero más frecuentes, pero la lista completa es mucho más larga. He encontrado un excelente y completo "árbol taxonómico" de falacias lógicas que puede servir de referencia. Click aquí si estás interesado(a).

sábado, 30 de julio de 2011

Falacias Lógicas. Parte II

Confusión de lo inexplicado con lo inexplicable

Por la simple razón de que actualmente no tengamos una explicación para un determinado fenómeno, no significa que nunca la tendremos o que no exista una explicación escondida aún de nosotros. Esta falacia lógica hace una presuposición errada: que la ciencia llegó a su cúspide en su trabajo de explicar el mundo natural, y todo lo que queda inexplicado por ella pertenece al dominio sobrenatural y por tanto es inexplicable.

Ejemplo moderno:

“… pero qué había antes del Big Bang? Quién puso ahí esa materia y la hizo expandirse? Como eso no me lo pueden explicar, entonces mi explicación sobrenatural favorita tiene cabida como originadora de ese fenómeno”

Ejemplo antiguo:

“… pero cómo es que cae fuego del cielo con gran estruendo especialmente cuando llueve? Quién lanza desde arriba esas gigantescas chispas? Como eso no me lo pueden explicar, entonces hay un dios del rayo, enojado y probando puntería desde arriba”

La ciencia está muy lejos de explicarlo todo. Está tan lejos de ello que tal vez nunca lleguemos a saberlo todo. Mucha información se pierde en el cosmos a cada segundo como producto de la termodinámica. Pero no por ello vamos a inventar un duende detrás de cada misterio.


Falacia Cum hoc, ergo propter hoc.

O como quien dice, confundir correlación con causa. O en otras palabras, porque una tendencia A muestra una variación similar a la de una tendencia B, se concluye (falazmente) que ambas e relacionan causalmente.

Ejemplo:

“ La delincuencia se incrementa a medida que el acceso a internet por la población también lo hace. Por tanto el internet debe estar causando delincuencia”

Como este ejemplo existe una innumerable cantidad de fenómenos que presentan el mismo crecimiento o decrecimiento que otros, pero que no se vinculan causalmente sino en un modo completamente aleatorio e independiente.

Por supuesto que dos fenómenos pueden estar causalmente relacionados, pero esa relación debe mostrarse en forma más elaborada si se quiere construir un argumento de ella. Un estudio adecuado sobre el caso puede mostrar que el fenómeno A es en efecto causado por B, o que B es causado por A, o que ambos son causados por un tercer fenómeno C o por una compleja combinación de varios otros.


Falacia Post hoc, ergo propter hoc

Esta es igual a la anterior salvo que no se habla de tendencias sino eventos. Sucede el evento A, poco después el evento B, por tanto A causó B.

Ejemplo:

“En el país X se aprobó una ley considerada inmoral por un poder superior (de acuerdo a lo que me han dicho). Dos meses después sucedió allí un terremoto. Por tanto el terremoto fue causado por la aprobación de la ley X (como castigo)”

Es desesperanzador darme cuenta que por más sacado de la manga y orillado al ridículo que es mi ejemplo, existe muchas personas que razonan de esa manera (algunos hasta famosos y dueños de imperios mediáticos (léase Pat Robertson)).

No hay más que decir. Al igual que para el caso anterior, la causalidad entre dos eventos debe ser determinada por un argumento adicional sólido y científico.
 

Falsa Analogía

Si bien las analogías son sumamente útiles para explicar ideas usualmente complejas. La forma de nuestro universo en expansión a menudo se explica con la superficie de un globo que se infla; no tiene bordes, es cerrada en sí misma y cada par de puntos en su superficie cada vez están más separados, igual que la superficie de dos dimensiones del globo, nada más que en tres dimensiones.

Pero solemos también encontrar malas analogías sobre las mesas de debate, falsas analogías que no tienen punto de equivalencia con la idea explicada.

Ejemplo:

“La probabilidad que un organismo complejo evolucione por casualidad es la misma que un tornado pase por una huesera (deshuesadero) de piezas mecánicas y ensamble por casualidad un Boeing 747”

Ignoro quien creó esta falsa analogía, sólo sé que es predilecta de apologistas religiosos, políticos anticiencia, proponentes teocráticos y cualquiera que no se haya tomado la molestia de hojear un libro de biología. La evolución por selección natural no tiene absolutamente nada que ver con casualidad, sino que es la acumulación no casual de cambios favorables en el pool genético de una población. La evolución no es un evento aislado como lo es un tornado, son billones de microeventos de reproducción y adaptación al medio ambiente a lo largo de millones de años. (pero ya dedicaré buena tinta más adelante al hecho científico más atacado en la actualidad).

Así debe entonces desmantelarse este tipo de falacia cada vez que aparezca en el campo contrario, apuntando una a una las inconsistencias que la descalifican como analogía sobre la idea a la cual se pretende aplicar.

 
Falsa Dicotomía (o Falso Dilema).

Una ya clásica Falsa Dicotomía
Reducir arbitrariamente un conjunto de muchas probabilidades a sólo dos, es erigir una falsa dicotomía.
El mejor ejemplo que se me ocurre es el de la Apuesta de Pascal, pero voy a desistir de comentarla aquí porque ese tema es tan jugoso que se merece un completo post para sí solo. En su lugar traigo a cuenta una falsa dicotomía con la que me topé en una discusión en otro blog:

“Seguramente somos seres a los que se le ha otorgado libre albedrío y por ello seremos juzgados por nuestros actos, porque de lo contrario seríamos robots programados a los que no se les puede pedir cuentas”

Para el proponente existe solo esas dos posibilidades, si no es una es la otra, o Chana o Juana, como se decía en mi pueblo. Pero con poquito esfuerzo cerebral podemos imaginarnos todo un abanico de otras  posibilidades: podríamos estar programados pero tener la ilusión de hacer elecciones cada vez; o podríamos tener un libre albedrío fuertemente limitado por el determinismo de nuestras propias posibilidades (intelectuales, financieras); o podríamos no ser creados por nadie ni ser el producto de una inefable conspiración, en cuyo caso ni el concepto de libre albedrío ni el de programación tendrían sentido alguno; podríamos tener libre albedrío pero no necesariamente afrontar un juicio por nuestros actos, y hasta podríamos estar programados para actuar mal y ser condenados por ello, como la historia de Judas Iscariote parece indicar.


Construcción de un Espantapájaros

La erección de un espantapájaros (strawman) consiste en inventar características en el oponente o sus ideas, de modo que pueda ser atacado mejor.

Los ejemplos abundan en el campo de la política electorera, cuando cualquier moderada tendencia hacia la izquierda o la derecha es tildada por el oponente como “comunista” o “fascista”, respectivamente. Resulta entonces fácil tomar el papel de adalid de la libertad que lucha contra quienes quieren esclavizar al pueblo; eso es mucho más fácil que discutir el moderado plan de gobierno del adversario.

Un espantapájaros se construye también cuando sobre el cuello de moderados religiosos se cuelga el rótulo de “fanáticos inquisidores” o cuando a los racionalistas, agnósticos y ateos se les trata de inmorales, nihilistas y hasta de fanáticos por el simple hecho de expresar sus dudas.

miércoles, 13 de julio de 2011

Falacias Lógicas. Parte I

Como habíamos dicho, un argumento se construye de dos premisas que se suponen aceptadas y son procesadas por un Principio Lógico de Equivalencia (PLE) para producir una conclusión. Dicho PLE puede ser válido o inválido. Si es válido, aún tiene que pasar la prueba de solidez, lo cual logra sólo cuando sus premisas son ciertas. Un argumento sólido (y por tanto válido) es un argumento ganador.

Normalmente un argumento pretende convencer a la parte oponente sobre el valor de verdad de una idea. Entonces,  en un proceso conocido como racionalización, esa idea toma el rol de una conclusión y se reingenieriza hacia atrás el PLE que la valida junto con las premisas que la generan. Así se racionaliza una conclusión.

Entre buenas premisas y una conclusión que no convence, sólo se puede interponer una o más Falacias Lógicas utilizadas para construir el argumento. La agrupación de esas falacias lógicas o sofismas nos arroja más de 20 tipos, que paso a describir en varios posts. 


Argumento Ad Hominem

Un argumento ad hominem es cualquier intento de rechazar las afirmaciones o conclusiones del adversario a través del ataque a sus características personales, en lugar de atacar sus argumentos.
Miren el camaroncito que quiere dirigir el país!

Ejemplo:
      
      -          “Lo que pasa es que ese señor ya está viejo, por eso opina eso tan ridículo”

Sustituyendo la ad hominem acusación de “viejo” por cualquier otro rango de edad, género, etnicidad, nacionalidad, afiliación política o religiosa, estado mental o físico y ya se tiene una gran variedad de ejemplos adicionales.

El problema con la falacia ad hominem es que no se ataca el argumento que el oponente está haciendo. Por tanto nos quedamos con la duda de si se trata de uno bueno o uno malo.  


Argumento Ad Ignorantiam

El argumento ad ignorantiam es aquel que afirma que una creencia específica es cierta porque no sabemos que no sea cierta.

Ejemplos:
    
   - “No hay ninguna explicación para esas luces que se vieron anoche en el cielo. Por tanto son naves interestelares tripuladas por seres de otros mundos.”
     
    - “Desconocemos mucho sobre cómo funciona el cerebro humano. Por tanto debe haber un zona de éste, capaz de enviar o captar señales a larga distancia.”
     
    - “No sabemos nada de lo que hay después de la muerte. Por tanto seguramente vamos a un lugar en otra dimensión a recibir premios o castigos, y a adquirir repentina omnisciencia.”

Para hacer una afirmación positiva, evidencia positiva debe ser presentada. La ausencia de una explicación alternativa sólo significa eso: que no sabemos. No significa que somos libres de inventar una explicación que nos gusta.


Argumento por Autoridad

La estructura básica de este argumento es: El Profesor X opina A, el profesor X es una autoridad en cierta materia, por tanto A es cierta.

El Profesor X podrá ser una tremenda eminencia en la materia sobre la que está opinando, pero esa idea debe sostenerse con su propia fuerza, independientemente de las laureas alcanzadas por aquél. Esa idea no se hace cierta sólo porque quien la propone es una autoridad.

El reconocimiento de esta falacia lógica a veces se facilita cuando el campo de experticia de la autoridad citada no tiene nada que ver con el tema en cuestión. 

Ejemplo:

    - “El Santo Papa afirma que el uso de preservativos no ayuda a detener la epidemia de SIDA. Lo dice el Papa, por tanto debe ser cierto.”

Esta falacia debe ser tratada con mucho cuidado pues no podemos tampoco descartar a priori las opiniones de los expertos de cada materia. Por supuesto que sobre agujeros negros es mejor prestar más atención a lo que Stephen Hawking tiene que decir, que a lo que a Bill O´Reilly se le pueda ocurrir, pero será siempre los argumentos que Hawking presente lo que habrá que atender, no el título que acompaña su nombre.


Argumento Ad Consequentiam

Este argumento defiende que algo debe ser falso, porque de ser cierto sus consecuencias serían algo que no deseamos. También defiende que algo debe ser cierto, porque de ser falso también tendríamos consecuencias indeseadas.

Ejemplos:

      -  “La ley de compensación  debe ser real, pues de no serlo no se me hará justicia” 
     
     - “El libre albedrío debe ser cierto, pues de lo contrario seríamos robots” (también es una falsa dicotomía, como discutiremos más adelante).

Que percibamos una consecuencia como deseable o indeseable y también percibamos que un hecho de la realidad conduce a ella, no afecta en nada su valor de verdad. El universo y su fría realidad no da un bledo por nuestros deseos o subjetivos esquemas culturales.


Argumento Ad Populum

Es aquel que pretende convencernos que una creencia se vuelve cierta en virtud del número de personas que la profesan.

Por más que trato de imaginar un ejemplo que no tenga que ver con religión, tendré que renunciar a ello. El mejor ejemplo es la religión.
    
   - “Mira, mi religión es profesada por la mayoría de la población, eso debe ser por algo. Entonces mi religión y todas sus afirmaciones sobre la realidad deben ser ciertas.”

El mejor modo de contrarrestar esta falacia es apuntar que no en todos lugares y épocas la religión mayoritaria es o ha sido la misma. Si el argumento ad populum tuviese algún mérito, entonces para un griego de la antigüedad sería fácil concluir que Zeus con todo y barba, túnica y sandalias, es el dios de dioses en el Olimpo desde donde manejan nuestras vidas como titiriteros.

Si una persona puede equivocarse, entonces 7 mil millones también pueden hacerlo. La realidad no se determina por votación.

Argumento de Incredulidad Personal

Este es parecido al argumento ad ignorantiam, salvo que en este caso la excusa no se refiere a la ignorancia global de la humanidad sino a la muy personal y supina ignorancia de quien lo esgrime.

Ejemplos:

     - “Yo no puedo entender cómo el tiempo puede detenerse si se viaja a la velocidad de la luz. Por tanto la teoría especial de la relatividad debe ser falsa”.
   
     -   “Yo no creo que el universo haya comenzado con una explosión de materia. Por tanto la teoría del Big Bang es falsa”.

Prácticamente cada teoría e hipótesis científica puede encontrar un ejemplo de incredulidad personal. En forma general se puede expresar así: “Yo no creo en la teoría X porque no me he tomado la molestia de estudiarla, y si me la tomé no me dio la cabeza para entenderla, y es más fácil irse a comer una paleta de coco al parque. Por tanto la teoría X debe ser falsa.”

La respuesta más efectiva para quien blanda este argumento es:    ¡ESTUDIA!!!! 

(Continuará)